A mi edad, la idea de cambiar mi placa dental me ponía un poco nerviosa, sobre todo porque recordaba lo incómodos y molestos que eran esos moldes de pasta que usaban antes. Por fortuna, en la clínica cuentan con una tecnología increíble; todo el proceso fue digital, sumamente rápido y sin ninguna molestia. Estoy encantada con el trato tan cariñoso que me dieron y lo cómodos que son mis nuevos dientes. Los recomiendo ampliamente.
